Pues bueno, hace mucho tiempo me ha interesado bastante toda esta onda de publicaciones, blogs, compartir y descubrir información vía web, etc. Pero realmente jamás se me habría ocurrido hacer yo misma un blog o algo del estilo: cómo algunas personas, antes prefería tener mi diario bien escondido en la parte de abajo de la cama, porque no quería que mi familia supiera lo que pensaba, lo que quería, lo que soñaba... Aunque debo aceptarlo, no era realmente un diario de esos que uno piensa "aah bueno, está escribiendo todo lo que le pasó en el día"; ese cuadernito-carpeta color rojo de cuadrícula chica (que, por cierto, hará unos tres o cuatro años que no escribo en él) es una compilación bastante variada de pensamientos, poemas, anotaciones de tareas :P recuerdos, quejas contra ciertas situaciones, entre muchas otras cosas.
Dejé de escribir hace bastante tiempo en ese cuaderno, para volcar todo en mi computadora: tengo más de 40 escritos de todos los temas imaginables (poemas, historias, intentos de novela, reseñas, ensayos, etc.), algunos terminados y otros en espera de que los continúe. Y ahí están guardados en una carpeta, con un respaldo de USB, augustamente alejados de los ojos ajenos.
Sin embargo, a mis 18 años cumplidos hace poco, me encontré pensando "y qué tal si comparto todo lo que cruza por mi cabeza?". No haría daño a nadie, me desahogaría y quizás, sólo quizás, ese desahogo sería mayor sí sé que otras personas "leen y escuchan" lo que tengo que decir, e incluso podrían servir para poner a pensar o a imaginar a los demás. A veces me ha sucedido que navego en la web y me encuentro algún post o alguna publicación con la cuál me identifico, o que me deja pensativa y reflexionando. Me gustaría que algo parecido sucediera con esto. Me gustaría compartir lo que pienso.
Pero, les confío algo? Soy pésima hablando; podría describirme como una persona que prefiere callar lo que piensa y que sólo se le sacan palabras mediante sacacorchos, y eso si acaso. Ya les iré explicando por qué soy así, más adelante probablemente. Por eso escribo, por eso prefiero la pluma, la silenciosa formación de palabras en vez de la insidiosa voz que luego sale de mi garganta. Aparte, la voz se pierde entre el viento y el ruido, la prisa y el desorden, la ignorancia y el olvido. En cambio, cómo bien dice un dicho, las palabras permanecen, siempre, inacabables, imborrables.
Y es esa la razón por la que se me ocurrió hacer una especie de diario electrónico, publicaciones, aquí, en la web. Obviamente habrá algunas entradas que sean profundamente emocionales, hablarían de mis problemas familiares, de mis amigos, de mi pareja, etc... Pero también tengo la idea de publicar de vez en cuando algún artículo que me haya llamado la atención, o quizás en algún remoto momento me atreveré a poner por ahí un pensamiento filosófico o uno de mis poemas que se me hayan ocurrido.
Sólo pido un poco de paciencia para conmigo; cómo se darán cuenta, soy un poco perifrática y me vuelco demasiado en lo que quiero decir y acostumbro a enjoyarlo y adornarlo con más palabras de lo necesario. Pero sí me gustaría algún comentario, alguna palabra de ayuda en caso necesario, o incluso alguna crítica literaria, si es que algún día me atrevo a transcribir una de mis pseudo-intentos-de-obra :)

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