sábado, 12 de noviembre de 2011

Mi presentación... dónde quedaron los modales?

Bueeeno, supongo que no está de más dar una pequeña introducción a quién soy, cómo soy física e intelectualmente y qué demonios hago. Lo hago tanto para mi conciencia (en caso de que nadie lea estas entradas) como para algún pasante por el blog, para darles una idea de con quién fueron a caer :P

En este momento curso el primer semestre de la carrera Medicina Veterinaria y Zootecnia, ya casi terminando. Como ya mencioné en la entrada anterior, acabo de cumplir 18 años. Mujer de tez morena clara, no soy pelirroja en el sentido estricto de la palabra: yo diría que el color que mejor definiría mi cabello es Caoba. Es un castaño claro que tiene tiznes rojos obscuro, casi vino, y quebrado u ondulado. Es de ese tipo de melena que con un poco de agua se alza hasta asemejarse a la melena de un león africano, aunque muchas personas han dicho que lo tengo sedoso y que da envidia (personalmente, preferiría tenerlo lacio y un poco más largo, pues apenas me rebasa los hombros).

El título del blog lo dice todo: mis ojos son dos canicas almendradas, el iris color miel con algunos trazos de verde claro. Es lo que realmente adoro de mi cara y cuerpo en general, mis ojos amielados que tienen (según dicen) una mirada hipnótica y desafiante. Adoro jugar con mis ojos, cambiar las miradas desde una dulce ternura lánguida hasta hacerlos flamear de ira, sin tener yo que decir una sola palabra.

Provengo de una familia bastante quebrada: tengo dos medias hermanas y un medio hermano, todos mayores de 20 años, las dos mujeres ya casadas y con hijos, de parte de mi padre: a su vez, él fue el tercer matrimonio de mi madre. Más adelante contaré la relación (excesivamente accidentada, debo decir) con mis progenitores y mi familia en general. Me he mudado de casa siete veces en toda mi vida, viviendo primero con mis padres, luego en conjunto con ellos y mis abuelos maternos, y finalmente me hallo bajo el cuidado de mis tíos padrinos. Daré pormenores de estos sucesos conforme pase el tiempo.

Soy una mujer de mucho carácter, aunque prefiero disimularlo y dar la impresión de una niña desvalida e inocente (para luego, como buena Escorpio que soy, soltar el golpe donde más duele y menos se espera XD). Me encanta poner en práctica la ideología de "estar de acuerdo en que estamos en desacuerdo", pues mi perspectiva de la vida ha cambiado muy poco desde pequeña, y podría decirse que es más probable que un bebé recién nacido pueda recitar el Corán completo que yo cambié alguna de mis ideas. Aún siendo así de inflexible en cuanto a miras, puedo sopesar y reflexionar los pros y contras que me presentan, si los argumentos son buenos, y puedo entender las posturas de otras personas.

Me describo a mí misma como una extraña mezcla de extremos: materialista, pero profundamente espiritual; inocente, pero pícara; desalmada, pero bondadosa; llena de miedos, pero temeraria. La gente que me conoce más o menos siempre hace patente esa curiosa fusión de blanco y negro que hay en mí, sin llegar a ser ambivalente. Lo que sí todos se pueden dar cuenta, tan pronto me conocen, es que soy profundamenteo orgullosa, pero no egoísta ni altiva (a los Dioses gracias). En cuanto a ideologías religiosas y políticas, soy pagana y anarcosindicalista: en otro blog hablaré de la interpretación, tanto personal como "social", de cada uno. OJO: esto no significa que no me interese investigar sobre otras religiones, cultos, ideas, etc.

Podrán ver que escribo mucho, pero soy una persona reservada y de pocas palabras, y cuando hablo me encanta usar palabras que se oyen extrañas o de lenguaje más culto: confieso que lo hago para que la gente ponga cara de "eeeh, me la mentaste o qué rayos dijiste?". No sé, me encanta ver la sorpresa y la confusión en el rostro ajeno, supongo que soy un poco sádica. Lo poco que hablo tiene siempre un fuerte matiz sarcástico, pero no soy cínica ni hipócrita: al contrario, suelo ser tan honesta y directa cuando respondo que me he metido en más de un problema, desde que soy un pinacate de seis o cinco años.

Por ahora, pararé el tecleo aquí; demasiadas cosas he escrito de mí misma. Ya será otro día. Aaaaah ese era otro detalle; adoro guardar secretos, pero me enloquece aún más conocerlos y resolverlos :D

No hay comentarios:

Publicar un comentario